¡La primavera es genial!

Primavera: los días se alargan, los árboles reverdecen y los jardines, plazas y parques comienzan a desplegar un colorido increíble. ¡La primavera es genial! Y más aún porque cientos de mentes humanas han empleado su ingenio para crear flores más vistosas, en el diseño de parques y jardines o en desarrollar tecnologías para que nosotros podamos disfrutar de un hermoso paseo o tener un jarrón fragante en la mesa del comedor.

La floricultura mundial

Podría decirse que la floricultura es la hermana menor de la horticultura. Se dedica a la producción y comercialización de follaje y flores de corte, pétalos, semillas, bulbos y plantas ornamentales. Holanda es el principal productor mundial con el 52% del mercado, seguido por Colombia (15%) y Ecuador (9%). El negocio mueve, anualmente, alrededor de 100 mil millones de dólares.

 


El wall Street de las flores

Es el mercado de flores más grande del mundo, ¡tiene el tamaño de Mónaco!, y se encuentra en Holanda. Cada día pasan por él 30 millones de flores, procedentes de distintas partes del mundo, que deben ser vendidas en tan solo cuatro horas en siete subastas simultáneas. Una vez compradas, las flores son entregadas en un salón especial a 2 km de distancia del lugar de la subasta. Para llevarlas hasta allí usan una especie de tren muy rápido que tiene 13 mil carritos que recogen las flores en 10 estaciones.

 

Rosa, rosa, tan maravillosa…

Si nos preguntan cómo representaríamos a la primavera, a muchos de nosotros se nos vendría la imagen de una rosa a la mente. Podríamos decir que la rosa es la reina de las flores y es tan antigua que comenzó a cultivarse hace más de cinco mil años, probablemente en China. El rey Nabucodonosor las plantó en los jardines colgantes de Babilonia, pero fue en la época del imperio romano cuando tomaron protagonismo, usándose como confeti en las celebraciones, como planta medicinal y para la elaboración de perfumes. El mismísimo Alejandro Magno la llevó a Egipto y cuenta la leyenda que Cleopatra usaba sus pétalos esparcidos sobre la cama para recibir a sus amantes.


La flor de la guerra y del rugby

La rosa no siempre fue la flor del amor y de los enamorados. En la Inglaterra del siglo XV fue usada como emblema de las dos casas que se disputaban el derecho al trono (la casa de York, rosa blanca y la de Lancaster, rosa roja), lo que derivó en la Guerra de las dos Rosas. Cuando la guerra terminó, los dos símbolos se fusionaron para representar a la nueva dinastía, los Tudor. Este es el símbolo que usa actualmente el equipo inglés de rugby.


 

Flores transgénicas

Naturalmente los pétalos de las rosas son blancos, amarillos o rojos, ya que la planta es incapaz de producir pigmentos de otros colores. Entonces, ¿por qué vemos en los jardines y las florerías rosas anaranjadas, rosas y salmón? Porque el mejoramiento genético ha modificado las rosas para que podamos disfrutar su belleza a todo color.

Una herramienta de ese mejoramiento es la ingeniería genética y gracias a ella se obtuvieron rosas de color azul. La empresa que creó esta variedad lo logró transfiriendo un gen de petunia, que produce pigmento azul, a la rosa. Otras flores transgénicas son los crisantemos azules y los claveles con tonalidades variadas desde azul a violeta pálido.

 

¿Sabías qué?

- Cada año se venden 75 millones de flores transgénicas en todo el mundo.
- Colombia es el principal productor de claveles y rosas azules.

 

Protección de la propiedad intelectual en floricultura

La propiedad intelectual de los creadores de variedades ornamentales se protege, en la mayoría de los países, por derechos de obtentor. Sin embargo, en Estados Unidos las variedades vegetales pueden protegerse mediante patentes. En el año 1930, Henry Rosenberg recibió la patente N°1 de Estados Unidos para una variedad de rosa trepadora llamada “New Dawn”, la cual aún se cultiva. La innovación en biotecnología para obtener variedades mejoradas puede protegerse también por patentes. Así, la empresa Florigene ha patentado metodologías y técnicas de cultivo de tejidos para la obtención de claveles y rosas azules.

La floricultura en Argentina

El 60% de la producción nacional corresponde a flores de corte: claveles, rosas y crisantemos y el 40% a plantas ornamentales. Esta producción es destinada, casi en su totalidad, al mercado interno y representa más de 200 millones de dólares anuales. La exportación de flores de corte se realiza a países vecinos (Uruguay y Paraguay) y la de plantas ornamentales (de maceta) a EE. UU., Canadá y Japón.

¿Cómo se obtienen nuevas variedades de plantas ornamentales?

El INTA tiene un Instituto de Floricultura, ubicado en Castelar, donde un grupo de mejoradores trabajan para poner en el mercado variedades mejoradas de plantas ornamentales argentinas. Para lograrlo, recorren el país para observar las especies en su hábitat natural (forma de la planta, color de las flores, días que la planta está florecida, etc). Cuando escogen las más interesantes (promisorias les dicen) las llevan a Castelar y las ponen en macetas para saber si se adaptan al cultivo. Si este resulta sencillo se sigue el proceso, pero si la planta necesita cuidados especiales o complejos, se descarta.

Una vez que los mejoradores comprueban que la planta se puede cultivar en macetas, comienza el verdadero proceso de fitomejoramiento. Realizan cruzamientos entre plantas de buena arquitectura (generalmente se buscan plantas compactas) y de buena floración o colores intensos para seleccionar, en las plantas hijas, las que tienen la mayoría de las características deseadas.

Propiedad intelectual de las nuevas variedades

Cuando tiene una variedad mejorada, INTA las inscribe en el Registro Nacional de Cultivares (RNC) del Instituto Nacional de Semillas (INASE) para poder comercializarlas y en el Registro Nacional de Propiedad de Cultivares (RNPC) para percibir los derechos de obtentor. Estos se usan, en gran parte, para financiar más programas de fitomejoramiento.

Mejoramiento federal y respetuoso de la biodiversidad

Los recursos fitogenéticos (plantas) con los que se inicia un programa de fitomejoramiento pertenecen a la provincia donde se los colectó (derecho otorgado por la Constitución Nacional) y se encuadran dentro del Convenio de Diversidad Biológica (CDB) suscripto por nuestro país, donde se estipula la conservación y la repartición justa de los beneficios derivados del uso de los recursos fitogenéticos. Es por eso que para colectar plantas en las distintas provincias se solicitan permisos y se establecen convenios y si esas plantas resultan en una variedad mejorada, parte de los derechos de obtentor regresan a la provincia de origen. Por ejemplo, Misiones percibe ingresos por algunas variedades de Mecardonia desarrolladas por INTA.

 

¿Sabías qué?

- INTA tiene siete variedades ornamentales inscriptas en el RNPC. Cuatro corresponden a Mecardonia, dos a Calibrachoa y una a Glandularia.
- Los cultivares de Glandularia Hana magenta INTA, Dulce coral INTA y Extrema violeta INTA son materiales derivados de ciclos de cruzamientos y selección entre clones selectos y materiales comerciales.


Variedades de Mecardonia, Calibrachoa y Glandularia de INTA

  

La próxima vez que compres o te regalen flores, miralas y recordá cuánto ingenio, esfuerzo y dedicación tomó hacerte llegar cada pétalo, hoja, tallo e inclusive cada espina.

 


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