Pensando en lo anterior y parafraseando a una vieja canción que dice “sin ti la vida es nada para mí, tu bien lo sabes mi capullito de alelí”, los fitomejoradores de la Facultad de Agronomía de la UBA mejoraron esta forrajera y obtuvieron una nueva variedad a la que bautizaron “Alelí”. Este lotus tiene alta tasa de crecimiento inicial, por lo que brinda forraje en abundancia a fines de invierno y principio de primavera, época de escasez de pasto. También resiste al anegamiento temporario del suelo, por lo cual se adapta a lotes ubicados en los bajos.